Nutrición

El paciente de HP tendrá que realizar un cambio en los alimentos que consume y la forma de hacerlo. Aquí exponemos de manera general una guía que puede ayudarte.

Pacientes anticoagulados:

En este punto cabe aclarar que un paciente que se encuentre anticoagulado, debe cuidar su nivel de INR de acuerdo con las recomendaciones de su clínica de anticoagulantes y tener especial atención en el consumo de alimentos verdes como las coles de brúcelas, brócoli, espinacas, aguacate, tomates verdes, manzanilla y chícharos. La recomendación que se hace es evitar comer alimentos con demasiado color verde, ya que el color disminuye el efecto del anticoagulante al estar presente en ellos una alta dosis de Vitamina K.

Los anticoagulantes son medicamentos que se prescriben para evitar la formación de coágulos sanguíneos. Si tienes una válvula cardíaca artificial, una arritmia cardíaca o antecedentes de formación de coágulos en tus piernas o tus pulmones, tu médico puede prescribir un anticoagulante. De acuerdo con “Blood Thinner Pills: Your Guide to Using Them Safely,” el anticoagulante Coumadin o warfarina, o Acenocumarol o Sintrom, es el que se ve afectado por los vegetales de hoja verde. Por esta razón debes ser cauteloso al planear tu dieta si estás tomando este medicamento. Es importante mantener tu consumo de vitamina K estable para que tu medicación pueda ser ajustada de acuerdo con tus hábitos alimenticios. No varíes ampliamente tu consumo de vitamina K, en vez de esto establece un número de porciones por día con base en las recomendaciones de tu médico. Algunos alimentos que contienen vitamina K incluyen la col rizada, la espinaca, las coles de Bruselas y las coles verdes. También aparecen en algunas listas los espárragos, el brócoli, la lechuga y el repollo, por tanto debes ser cauteloso al planear tus comidas.

La recomendación de la clínica de anticoagulantes tiene como propósito obtener un efecto eficaz de los mismos sin afectar mucho a tu hígado y riñones. Se considera importante realizar ayuno 2 horas antes y 2 horas después de la ingesta de tu medicamento anticoagulante para una mejor absorción en el cuerpo sin hacer daño al hígado. También es recomendable que no ingieras bebidas con contenido de alcohol, pues el alcohol tampoco favorece al efecto del anticoagulante, afecta tu hígado y el efecto del alcohol en sangre que está más diluida de lo normal (para que la sangre pueda viajar de manera más eficiente y rápida en nuestro cuerpo) se puede sentir más de lo habitual, es decir, la resaca, cruda o ingesta de bebidas alcohólicas la sentirás al doble de lo que se debería sentir. Al comer alimentos verdes en exceso estás haciendo que el efecto del anticoagulante disminuya, esto pone en peligro tu vida, pues es cómo si no tomarás el medicamento y esto puede causar que tus pulmones, cerebro o algún órgano o parte de tu cuerpo presente trombos de sangre que ponen en peligro tu vida al afectar tu tratamiento médico.

Pacientes con diuréticos:

Es importante no realizar la ingesta de líquidos en más de 5 vasos al día, algunos pacientes lo hacen y presentan edemas o hinchazón sobre todo en manos, piernas y pies.

Compra comida baja en sodio. Escoge comida con etiquetas que indiquen “bajo en sal” y “bajo en sodio”, evita la sal de mesa, carne salada, ahumada, o de lata y las comidas rápidas o preparadas ya que estas usualmente tienen altos niveles de sodio.

Pacientes con sobrepeso:

¿Por qué es importante limitar la ingesta de calorías? El paciente, al tener menor actividad física de la que acostumbraba quizás pueda afectar el peso recomendado o ideal. Si agregamos más peso a nuestro cuerpo, el corazón tendrá que hacer más esfuerzo y trabajar de más. Por eso es recomendable mantener un peso que te ayude a sentir ligero.

Es muy importante que tomes en consideración tu condición particular y consultes siempre con tu médico o nutricionista. En términos generales, es aconsejable que el paciente:

  • Coma alimentos que sean ricos en nutrientes (como calcio, potasio y magnesio) y vitaminas.
  • Limite su ingesta de calorías para mantener su peso ideal.
  • Limite comidas que contengan azúcar refinada, ácidos grasos saturados y colesterol.
  • Coma alimentos ricos en fibras, incluyendo granos, cereales, frutas y vegetales.
  • Disminuya la ingesta de sodio.
  • Coma alimentos que contienen altos niveles de potasio como lo son las frutas disecadas, bananos, naranjas, etc.
  • Controle y disminuya su ingesta de líquidos si se le dificulta más la respiración o se edematiza.